• S.Ch.

Oda al arrepentimiento

Perdón, te hice llorar.

Todas las veces que mis labios te decepcionaron, no supe elegir lo que cuidaría tu corazón de ser desgarrado.


Perdón, no te elegí, cada vez que cerré mi entendimiento a las palabras verdaderas.


Perdón, menosprecié tu alma, tu integridad, tu identidad, tu persona.


Perdón, rompí tu confianza, tu fidelidad, tu dulzura, tu inocencia.


Cuando mi voz no se elevó para buscar la verdad.

Cuando mis manos se aferraron deseosas sin renunciar a mi misma, sin olvidarme, sin recordar tu ojos.

Cuando mis propios ojos se fijaron en llamas ardientes, mis pensamientos bailando lejos de los tuyos, mi mente alejada de ti.

Cuando mi voluntad se desvió de la luz para andar en la oscuridad.


Oh, mi único amor, ¿ cómo volver a ti cuando no supe preservar nuestra amistad, honrar tu bondad, respetar tu gloria ? ¿ Cómo volver delante de tu rostro luminoso, bueno, resplandeciente ? ¿ Cómo admirar la belleza única, indescriptible, desbordante ?


Oh mi alma, como volver a ti, en ti, contigo. Te busco y ya no te encuentro como antes; en ese espacio profundo de intimidad y secreto en el que nos mirábamos en silencio con transparencia y comunión.


Créeme, ese mismo deseo fusional me invade aún. Aquí estoy, aspirando a volverte a encontrar otra vez. ¿ Me perdonarás tú, todo lo que viví lejos de ti ?


Tu ausencia me carcome por dentro, todo mi ser sufre si no estás cerca de mi piel, íntimamente pegado debajo de mi piel, en lo más profundo de mi ser interior.


Oh, esa distancia que interpuse atravesó mis entrañas, partió mis huesos, oprimió mis pulmones hasta cortarme la respiración. Te lo suplico, clamo, perdóname todo, cada pensamiento, cada vez, cada falta de amor. Porque sin ti no hay más vida en mis miembros, ninguna esperanza en mis latidos, ya no hay soplo en este cuerpo sofocado bajo el peso de tu ausencia.


¡ Y yo aspiro a tu presencia ! Una vez más, quédate conmigo.

A ti, a quien no elegí, a ti te lo digo.

A ti, a quien fallé, a ti te lo repito.

A ti, a quien ignoré y dañé, a ti te lo vuelvo a decir.

Es a ti que yo amo.

Aun cuando no se amar.

Enséñame a amarte, un poco mejor hoy. Perdóname y sabré qué quiere decir amar sin condiciones y a tu lado, una vez más, empaparme en esa gracia.



Crédito Foto: mrjn Photography

©2020 par Histoires d'ajourd'hui. Créé avec Wix.com